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7 de marzo de 2008

Encontrarse...

Después de mucho tiempo volver a encontrarme conmigo mismo. Un fuego tenue me acompaña, a mí y a mi cuaderno, ya una sola alma a esta altura de la noche. El día deja trás de si decenas de recuerdos. Algunos que irán sucumbiendo a la par del segundero, y otros, que una y otra vez, resusitarán para azotarme. Reminiscensias del ayer que hoy, quién sabe porqué hoy, desean derribarme.Entre las llamas descubro sombras, sombras que dibujan mis sueños; esas fantasías de un joven de 19 años...Intento escapar, huir de los encantos de la noche y de la ficticia privacidad que me da mi cuaderno, pero es demasiado tarde. Las letras fluyen por los pálidos renglones como si éstos ya las conocieran...La pasión recorre mi cuerpo, el frío me invade, y ya no siento mis dedos... Mis labios resitan poesías, y mis mas antiguos cuentos... Pero el cuaderno quiere contar sus secretos...Si mis cientos de cuadernos hablaran... Suspiro, miro el techo.El fuego hace chispas intentando incentivarme, el silencio me recuerda, susurrandome al odio que estoy solo con mi cuaderno. Apago el celular, corto la luz, detengo el tiempo. Se rompe una llave, quiebra el silencio, se abre una puerta y por ella entra el viento. Recorre la casa hasta abrir un cuaderno. Así se abrió el primero... Simpático él... Muy confundido, diez años hace de ésto... Con sus tapas regordetas y en lo precario de sus cuentos, se escabuyen entre CRISTAL Y CONFECIO mis mas ocultos miedos. Se esboza un pasado que no existe, un futuro que no viene y un presente en el que hay que elejir. No hubo respuestas y hubo encierro. Aprendida la lección el chico siguió creciendo. Sin diálogo con ningun Dios, el pequeño creo su propio infierno. Volvieron tiempo difíciles y con ellos los cuadernos. Los renglones, barrotes para mis sentimientos me hicieron creer que debía confiar solo en ellos. Ya no tan chico, pero no tan experto, combatí mi inconsiente sepultandolo con mis mas dolorosos recuerdos. El adolescente se hizo fuerte, se olvidó de adolescer, demostró carácter, valor, seguridad... Todo inexistente... Noche a noche, las certezas se transformaban en dudas, el valor en miedos, y el carácter en esas lágrimas que cada letra secaba... Mi birome un arma, y en mis ojos el cielo. Una hoja sin margen y un punto final en el medio. El amor, el querer, el sentir, el hacer y EGO SUM EGO, "Un Encuentro muy Cercano", polar y "La Vida en Blanco y Negro", "CONFECIO" reformulado, "Por Sangre Asesino", y el gran Montenegro, Y en lo real de todo ésto, un Joven...

Un joven que siendo joven, se olvida de que está muerto...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

K lindas fotos San!!!
y me gusta mucho lo ke eskribis
un dia kn tiempo prometo leerlo todo bien :)
T veo mañana? eso espero!
t kiero neneeeee
besotessss



Aye :)

Anónimo dijo...

Bueno, no entiendo nada, pero me pedis q te firme, y lo hago.

Siempre te dije q me gusta como escribis, q lo haces muy bien y q en cierto momento lograste atraparme con uno de tus relatos, pese a q no soy facil con la lectura.

Te dejo un beso.

PD: No se como hacer para q no me aparezca como anonimo, jajajaja.

Angeluss